Estaba yo sentado a la mesa, dispuesto a comer cuando de repente veo en los informativos de antena 3 para ser mas exactos, que en Sevilla han decidido prohibir el dominó en las terrazas así como otras actividades tan escandalosamente ruidosas como esa.
Todos conocemos la capacidad de unos ancianos echando una cuatrola para hacer ruido atronador, y despertar al vecindario, o el ruido que produce arrastrar una silla en la calle, comparable al de un Airbus A380 en pleno despegue, y es por eso que me parece correctísima esta medida, e incluso añadiría alguna, como prohibir a los peatones expulsar flatulencias (todos nos hemos despertado alguna vez por un cuesco del vecino), obligar a andar en zapatilla de suela blanda a la hora de la siesta, o ya que estamos, no hablar.
Veo también correcto que se permita el uso de petardos, cohetes y tracas en general a las hermandades, total, que son 4 petardos en tu puerta... con la ventana bien cerrada ni se nota.
Sin más me despido, con el deseo de que ahora que van a rodarse algunas escenas de Juego de Tronos en Sevilla, alguien robe algo de fuego Valirio del set de rodaje y queme ese ayuntamiento, en el que son tan gilipollas como para prohibir el dominó en las terrazas, o hacer ruido con barriles de cerveza, en Sevilla, en verano... ¿En serio? Ocupense de los problemas de verdad, como por ejemplo el paro, que en Sevilla supera la media española, y dejen de hacer el imbécil intentando recaudar aún más. Pero donde vamos a llegar...
¿Donde vamos a llegar?
viernes, 25 de julio de 2014
miércoles, 23 de julio de 2014
Doga, el yoga para perros
Desde hace siglos, las personas somos por lo general gilipollas, pero esta gilipollez se acentúa en los albores del siglo XXI. Es en este siglo donde nace el que posiblemente sea la culminación de la estupidez humana, el "doga" o yoga para perros.
En la imagen podemos ver la cara de disfrute de el cánido animal, y la gilipollez de su dueño.
Ya era absurdo poner ropitas a nuestras mascotas, pero esto sobrepasa los limites del entendimiento de cualquier persona cuyo CI pase la inteligencia límite, estirar a tu perro sobre ti en posturas propias de un twister enfermizo no solo debería prohibirse, sino que debería ser castigado, ya se con cárcel, o con la escucha diaria del último single de Justin Bieber.
No podemos tolerar este comportamiento, ya no por el maltrato sobre todo psicológico al animal (mira su carita... ¡ayyy que me lo como!) si no por lo mal que deja este tipo de gente al resto de su especie, la humanidad.
Sin más me retiro a investigar el alcance de el retraso humano, pensando ¿Donde vamos a llegar?
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